Alcorisa - Ruta del Tambor y Bombo
15853
portfolio_page-template-default,single,single-portfolio_page,postid-15853,ajax_fade,page_not_loaded,,vertical_menu_enabled,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

Alcorisa

alcorisa

Esta población turolense, situada en las estribaciones de la cordillera ibérica, portal del Maestrazgo y Bajo Aragón, contempla al abrigo de su Monte Calvario el ajetreado tránsito hacia la Semana Santa. Fiel y Muy Ilustre Villa a la que rodean los alcores, esos montes que le dan nombre, con sus bancales vestidos por olivos, almendros, pinares y mantos de cereal de un secano que hace si cabe más hermosa esta tierra.

A Alcorisa la cruza el río Guadalopillo y la riegan las aguas que embalsa el pantano de Gallipuén. Su historia se remonta a los pueblos íberos que encontraron en sus montes las atalayas en que cobijarse, y como testigo de aquella época el paso del tiempo nos ha descubierto el Cabezo de la Guardia, poblado de excepcional valor declarado bien de Interés Cultural, y de cuyos restos se extrajo el Kalathos, pieza de cerámica de incalculable valor, que testimonia la belleza e importancia del lejano pasado de esta tierra.

Alcorisa conserva el sabor de lo añejo en cada rincón de su casco urbano, trazo del medievo, con calles estrechas de inviernos silenciosos y risueños estíos, pasado y presente que se dan la mano. Sus casas preservan la frescura y el calor humano que dan cobijo al caminante, el mismo que encuentra el sosiego del camino del Calvario, con su serpenteante subida y hermosos recovecos que animan a descansar en los calurosos días de verano a todos los fieles que con gran devoción suben a rezar al Cristo del Sepulcro Glorioso, entonando una apagada oración en sus catorce estaciones y que sacian su sed en el agua del pozo existente en su cima. De la misma manera, en el pueblo el caminante se aventura por las calles empedradas sin dejar de hacer una parada en la Fuente de los “Tres Chorros”, descubriendo en cada alcorisano a un amigo. Alcorisa es cruce de caminos, quiere ser crisol de comarcas, de gentes, de sentimientos, y por todo ello recibe al visitante con su monumento al Tambor y Bombo, símbolo de la tradición y el arraigo, claro testimonio de la ilusión y el empuje con el que las gentes de este pueblo afrontan el tránsito hacia el mañana.

En la orilla izquierda del Guadalopillo encontramos la Iglesia de San Pascual y el antiguo Convento de los Padres Alcatarinos, fragua de enormes talentos, de sabios que aún hoy en día engrandecen el nombre de Alcorisa y de Aragón. Al otro lado del río se encuentra la Iglesia de San Sebastián, (siglo XVIII), que tras su restauración alberga el Centro de Interpretación de la Semana Santa, siendo cobijo de peanas y santos que esperan, junto con lo tambores y bombos, la llegada de la Semana Santa. Cabe destacar el documental explicativo de nuestra tradición, fundiendo imágenes, luces y sonidos, y resaltando las restauradas pinturas de las cúpulas sobre el martirio de San Sebastián. Aquí se ubica también el Museo de la Escuela, el Centro de Interpretación de la Cultura Íbera y una exposición de maquetas de diversos rincones de la localidad.
Mención especial tiene la Iglesia de Santa María la Mayor, construida en el siglo XVII y recientemente restaurada, con su torre mudéjar que se erige majestuosa sobre todo el pueblo, amparada por la Peña de San Juan y por el Monte Calvario, donde se encuentran las ermitas de San Juan y del Santo Sepulcro (s. XVI), lugar de devoción para alcorisanos y visitantes.

Este paraje es el principal eje de las tradiciones del pueblo y el protagonista de excepción al llegar la Semana Santa, cuando ejerce de escenario para la representación del Drama de la Cruz.

¿Dónde está?

Category
Pueblos
Tags
Ruta, Tambor y bombo
Idioma